Qué significa comunidad online

El término comunidad tiene distintas definiciones relacionadas con distintas áreas de conocimiento: psicología, sociología, biología, ect. Las definiciones varían, sin embargo, en todas ellas se identifican tres características comunes:

  1. Los miembros de una comunidad tienden a compartir un espacio común; físico o virtual.
  2. Existen diferentes tipos de interacciones que permiten construir relaciones.
  3. Los miembros de la comunidad comparten características, experiencias o valores comunes.

Tradicionalmente, el entorno geográfico más cercano (por ejemplo, nuestro barrio) ha sido el centro de la vida social de las personas, convirtiéndose además en fuente de identidad y de orgullo. La mayoría de los amigos cercanos y familiares vivían en la misma localidad, permitiendo que la relación cara a cara fuera el modo predominante de comunicación interpersonal y comunitaria. Sin embargo, las tecnologías de la información y la comunicación han ofrecido nuevas posibilidades de comunicarnos, participar e interactuar con los demás. A partir de los años 90 del siglo XX, Internet nos ha permitido articular comunidades virtuales sobre cualquier tema de interés común y sin restricciones geográficas. La posibilidad de vivir en un lugar y trabajar en otro nos permite compartir nuestro interés, objetivo y atención desde lugares diferentes a nuestra propia localidad de origen familiar. No es necesaria pues la cercanía física para crear y compartir una comunidad.

En el año 2001 B. Wellman acuñó el término individualismo en red (networked individualism) para hacer referencia a que vivimos en una era caracterizada por dos hechos interrelacionados:

  • El acceso instantáneo.
  • El individualismo conectado.

El acceso instantáneo se refiere a que mediante el uso de los teléfonos móviles e Internet podemos estar permanentemente conectados, e independientemente del lugar que ocupemos físicamente. El individualismo conectado, por otra parte, se refiere a la habilidad de crear redes sociales basadas en intereses comunes e independientemente de la situación geográfica de sus participantes. La rápida adopción de Internet, el acceso instantáneo y el individualismo conectado han despertado pues el interés de la comunidad científica por la influencia del uso de las tecnologías de la información y la comunicación en el desarrollo del sentido de comunidad.

Las tecnologías han permitido, por un lado, reducir el coste del intercambio tanto en tiempo como en espacio, dando opción a intercambiar más conocimientos, ideas y sentimientos. Por otra parte, las barreras para mantener una relación afectiva a distancia son sustancialmente menores debido al uso creciente de Internet. La era de la información se caracteriza por hacer posible que lo importante no sea la comunidad local sino las redes sociales a las que pertenecemos, siendo más influidos por aquellos con los que interactuamos que por aquellos con quienes convivimos. Por primera vez, la distancia física deja de ser una barrera infranqueable para conseguir fuertes lazos sociales y comunitarios.

Nos vemos más influidos por aquellos con los que interactuamos que por aquellos con quienes convivimos

(Castells, 1996; Wellman, 2001)

La investigación ya publicada destaca, en definitiva, dos tipos de comunidades:

  • Comunidades locales, presenciales o tradicionales
  • Comunidades online o virtuales.

Las comunidades locales se basan en la cercanía geográfica y en compartir una preocupación por el entorno común del que formamos parte. Las comunidades online basan su infraestructura en el uso de las tecnologías de la información y la comunicación para interactuar, estando sus usuarios motivados por un interés común e independientemente de su localización geográfica. Las comunidades online se convierten pues en un suplemento y en un sustituto de las comunidades locales. En este sentido, hay quienes afirman que el uso de Internet debilita nuestro compromiso con la comunidad local, mientras que otros afirman que Internet es una herramienta idónea para potenciar el conocimiento y la participación en las actividades locales, reforzando las comunidades de ámbito local.

Las tecnologías han permitido reducir el coste del intercambio tanto en tiempo como en espacio, dando opción a intercambiar más conocimientos, ideas y sentimientos.

(Doheny-Farina, 1996; Hague y Loader, 1999)

Resulta curioso pensar que, mientras que en las comunidades locales las personas se encuentran primero cara a cara y, una vez que se conocen, promueven una relación, en las comunidades online los individuos primero se conocen, posteriormente establecen relaciones y, por último, es posible que se encuentren cara a cara. Hay quien, incluso añaden otra diferencia: la voluntariedad de la participación. Es decir, mientras que en las comunidades online la participación suele ser voluntaria, en las comunidades locales las relaciones pueden ser impuestas (por su pertenencia al vecindario, entre otros motivos). En definitiva, las barreras de entrada y de salida en las comunidades online son generalmente más reducidas que en las comunidades locales.

En conclusión, las reflexiones anteriores nos llevan a afirmar que las comunidades online se caracterizan por las siguientes cualidades:

  1. Generalmente están motivadas por un interés común.
  2. Como comunidad sus miembros tienen un cierto sentimiento de pertenencia al grupo que se diferencia de otros grupos.
  3. La mayoría de las comunidades tienen hábitos y reglas (escritas o no escritas) que son una expresión de sí mismos (i.e., nettiquetes).
  4. A diferencia de los medios de comunicación tradicionales, donde se recibe información de forma pasiva, el contenido de las comunidades online lo crean y publican los propios participantes (i.e., participantes activos).
  5. Aunque, normalmente en estas comunidades no se pueden utilizar las expresiones no verbales o la apariencia física en la comunicación, la tecnología está progresivamente permitiendo esta posibilidad.

Por tanto, podemos simplificar que una comunidad online es un grupo de personas que utilizan las tecnologías de comunicaciones para compartir contenidos que ellos mismos crean en base a un interés común, lo que les genera un cierto sentimiento de pertenencia.

REF: DOC-PG26

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